16 mayo, 2017

Pionero y padrino del romanticismo francés, Charles Nodier escribió una de las novelas más innovadoras y vanguardistas de comienzos del siglo XIX. Historia del rey de Bohemia y de sus siete castillos fue admirada por Victor Hugo, ensalzada e imitada por Balzac y Nerval antes de caer en el olvido barrida por oleadas de folletines y de narraciones realistas. Este excéntrico viaje a una Bohemia imaginaria e inalcanzable se inscribía expresamente en la tradición de la novela lúdica de Cervantes, Rabelais, Sterne y Diderot, como continuación imposible de un famoso cuento de nunca acabar incluido en Tristram Shandy. Historia del rey de Bohemia, traducido aquí por primera vez al español, puede considerarse como el eslabón perdido de una variedad de relato que parecía haberse extinguido con la Ilustración, pero que resurgió años más tarde con autores como Cortázar e Italo Calvino.
Caótica y absurda a simple vista, la novela de Nodier es en realidad una prodigiosa rapsodia en torno a la originalidad y a la naturaleza de los libros, una suerte de tablero en el que cada lector ha de lanzar sus propios dados, un juego generalizado con el lenguaje, con las ilustraciones y con la tipografía que supuso una auténtica revolución en el ámbito de la literatura visual. Por ello, Breton y Aragon, quienes descubrieron en Nodier a un precursor del surrealismo, sostenían con acierto que Historia del Rey de Bohemia es un ejemplo único de fantasía tipográfica asociada a un espíritu filosófico próximo al del propio Dadá.